-La música es una experiencia personal, y el significado de esa experiencia puede ser diferente para cada persona. Pero, al mismo tiempo, la música es un lenguaje que sigue sus propias leyes y que, como tal, puede estudiarse de una manera sistemática y objetiva.
El compositor estadounidense John Cage (1912-1992) cuenta en un libro que, en cierta ocasión, entró en una cámara anecoica, un recinto de laboratorio diseñado para realizar experimentos en un ambiente en el que no se produce ningún sonido. Si uno habla en su interior, la sensación es la de que las palabras tienen peso y caen desplomadas al suelo.
Cage escuchó con toda atención y llegó a la conclusión de que, a pesar de todo, oía dos sonidos, uno grave y otro agudo. Cuando preguntó a los científicos, estos le informaron de que el sonido grave era su propia sangre circulando y el agudo su sistema nervioso en funcionamiento. Cage llegó a la siguiente conclusión: «El silencio no existe.»