-A lo largo del siglo XIX, se extendieron por Europa, procedentes de Viena, una serie de danzas y composiciones musicales encabezadas por el vals, en las que fueron maestros indiscutibles los miembros de la familia Strauss.
Mientras Johann Strauss (hijo) entusiasmaba a Viena con los brillantes acordes de sus valses, polcas y marchas, un coetáneo suyo, Franz von Suppé (1819-1895), nacido en la ciudad austriaca de Spalato y avecindado en la capital, triunfaba en los teatros vieneses con sus operetas, de las que compuso 36, además de 180 farsas. Entre las más significativas y de éxito más persistente se cuentan La bella Galatea, Caballería ligera, Boccaccio y Doña Juanita. Músico ecléctico, de notables aptitudes y melodías de gran animación, aunque según los críticos carente de la vitalidad de Strauss, compuso también una Misa, un Réquiem, una Sinfonía y numerosas Oberturas, de las que sigue interpretándose con agrado del público la de Poeta y aldeano.