Los procesos geológicos que ha sufrido la Tierra a lo largo del tiempo han provocado una desigual distribución de los minerales energéticos. Los principales minerales energéticos, es decir, capaces de producir energía, son el petróleo, el gas natural, el carbón y el uranio.
- Petróleo. Es la principal fuente de energía en la actualidad. Oriente Medio suministra casi un tercio del que se consume en el mundo y alberga algo más del 65 % de las reservas totales. Los principales productores se han unido en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP): Arabia Saudí, Argelia, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Irán, Irak, Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar y Venezuela. Otros destacados productores son Estados Unidos, Rusia y Reino Unido, pero su producción se destina al mercado interno. Hay reservas en el mar del Norte y Canadá, pero su extracción resulta muy cara.
- Carbón. Gran parte de la energía eléctrica que se consume procede de la quema del carbón. Se distinguen varios tipos de carbón en función de sus características; los más importantes son el lignito, la hulla y la antracita. Este último tipo es el más valorado por su alto poder calórico y por ser poco contaminante. Los principales productores de carbón son China y Estados Unidos.
- Gas natural. Su área de localización suele coincidir con la del petróleo. Rusia y Oriente Medio poseen las tres cuartas partes de las reservas mundiales. Actualmente, los mayores productores son Estados Unidos y Rusia. Pero mientras que Rusia puede autoabastecerse y exportar, Estados Unidos necesita importar el gas canadiense.
- Uranio. Algunas rocas concentran una cantidad importante de uranio que se puede explotar para producir energía nuclear. Los principales productores de uranio del mundo son: Canadá, Australia, Níger, Namibia, Rusia, Uzbekistán, Estados Unidos y Kazajstán.