-El Pacífico es, además de un océano, una región formada por miles de islas que tienen un valor más estratégico que económico. Australia y Nueva Zelanda son los países más desarrollados de la región.
En el océano Pacífico, el mayor del mundo, entre América y la costa oriental asiática, se encuentran las legendarias islas de los Mares del Sur. En ellas hay ecosistemas con características muy especiales, entre las que destaca la presencia de especies endémicas.
Este fenómeno es debido a que
la insularidad es un motor para la
aparición de nuevas especies.
El aislamiento de poblaciones que se
produce en las islas origina que estas
adquieran formas y costumbres
particulares y terminen separándose
reproductivamente de sus antiguos
congéres.
En las islas son frecuentes los
endemismos y los seres vivos arcaicos,
que hubieran desaparecido en los
continentes por la presión de otros
grupos más modernos.
Una característica notable de la vida en Oceanía es su pobreza zoológica, consecuencia de la dificultad de colonización de tierras alejadas del continente. Además, las especies están emparentadas con otras existentes en Asia y Australasia.
Cuando se estudia la fauna de las islas, se observa que una ola de colonización de nuevas especies recorrió el Pacífico de oeste a este.
En algunas islas de Oceanía están
ausentes los anfibios y los reptiles,
grupos que no toleran el agua salina.
Los mamíferos son escasos, ya que no
suelen ser buenos nadadores.
Como
las aves y los murciélagos pueden
colonizar las islas más fácilmente por su
forma de desplazarse, son los animales
más abundantes.
El ganso nené (Branta sandvicensis), o ganso hawaiano fue proclamado ave oficial de Hawai en 1957.
No se sabe cuántos gansos nenés habitaron antiguamente en Hawai, pero a la llegada del Capitán James Cook, se localizaron solo en hábitats de elevada altitud.
Varios factores condujeron a la disminución de la población, entre ellos, la depredación realizada por especies introducidas, como perros, gatos, ratas y mangostas.
Hasta 1907 se permitió la caza durante la estación de apareamiento, lo cual disminuyó rápidamente la población salvaje. Cuando saltó la voz de alarma, solo quedaban unos 50 gansos nenés. Desde entonces se ha protegido la especie y se ha llevado a cabo un programa de cría en cautividad para poder repoblar las áreas de origen.
Muchos animales y plantas nativos de las islas se están perdiendo como consecuencia de los efectos de especies introducidas, que actualmente son una gran amenaza para la biodiversidad global.
La kokia (Kokia kauaiensis) es endémica de Hawai. Tiene llamativas flores rojas y pertenece a la familia de las malváceas.
El i'iwi es un mielero, una de las aves endémicas de Hawai.
Los mieleros, aves de las islas Hawai, son una prueba biogeográfica de la evolución y de la radiación adaptativa.
A partir de una especie colonizadora inicial, han ido surgiendo muchas especies diferentes, según las adaptaciones que desarrolla cada grupo a las condiciones concretas del lugar donde vive.
La especie colonizadora ancestral de las islas Hawai se alimentaba de néctar y de pequeños insectos que habitan en las flores. A partir de ella surgieron especies comedoras de insectos y especies comedoras de néctar.
Dentro de cada una de estas especies surgieron variaciones en el tipo de alimentación. Por ejemplo, diferentes formas y lugares de capturar y localizar los insectos. La evolución continuó actuando dentro de cada grupo hasta formar múltiples variaciones en la forma y la estructura del pico.
La lava del volcán Kilauea, en la isla de Hawai, cae directamente al océano Pacífico, ofreciendo un espectáculo maravilloso.
Este volcán es el más grande del mundo y en el ranking de los más activos se considera el primero en la lista, ya que está en continua erupción desde 1983. Se encuentra directamente encima del punto caliente del manto.
Muchos animales y plantas nativos de las islas se están perdiendo como consecuencia de los efectos de especies introducidas, que actualmente son una gran amenaza para la biodiversidad global.
Los animales de pastoreo introducidos en las islas Hawai a finales del siglo XVIII han dañado gravemente las plantas hawaianas. A medida que las plantas nativas disminuyen, los ejemplares que quedan están en desventaja por la gran competencia de las semillas introducidas y los ataques de insectos, muchos de ellos también introducidos. La pérdida de especies de animales polinizadores que coevolucionaron con plantas concretas, implica que estas cada vez tienen más dificultades para reproducirse.
La difícil supervivencia del caracol Newcomb (Erinna newcombi), endémico, es otro ejemplo de las consecuencias de la introducción de especies. Habita únicamente en cascadas y manantiales de seis sistemas de riachuelos en la isla de Kauai. Las introducciones intencionadas y accidentales de peces, caracoles, moscas y ranas no nativos amenazan su supervivencia. La más seria amenaza es el caracol carnívoro (Euglandina rosea), introducido en Hawai en 1955, el cual además ha eliminado muchas especies endémicas de Polinesia y Mascarene.