-Con la teoría de las Ideas, Platón abre una importante perspectiva que ilumina la propia vida humana. Si reconocemos que hay un ser superior y estimable al que tomamos como modelo, tenemos la seguridad de que nuestro ser ha de hacerse mejor.
Los sofistas respondieron positivamente con sus enseñanzas a esta pregunta, sin embargo, Platón se planteó este problema en otros términos.
Platón propone que el aprender determinadas formas de excelencia humana no es para dominar a los otros, sino para dominarse a sí mismo. Y este dominio supone el «conocerse a sí mismo», tal como decía la inscripción en el templo de Apolo en Delfos. La areté radica, pues, en el conocimiento, porque, al preguntar si podemos aprender una forma de hacer mejor nuestra natural condición, tenemos que saber, en primer lugar, lo que buscamos y lo que queremos ser.