-Unamuno se lanzó, por todos los medios expresivos a su alcance (ensayo filosófico, artículos, poesía, novela), al conocimiento de esa realidad en gran parte misteriosa que es «la propia realidad».
Unamuno era un hombre de una arrolladora personalidad, los testimonios que lo confirman son abundantes, así por ejemplo Ortega decía: «No he conocido un yo más compacto y sólido que el de Unamuno. Cuando entraba en un sitio, instalaba desde luego en el centro su yo, como un señor feudal hincaba en el medio del campo su pendón». Esta circunstancia hace que se corra el peligro de interpretar el interés teórico de Unamuno como simple egolatría, como una narcisista autocomplacencia en el propio yo, cuando en realidad no es así. Unamuno dijo en alguna ocasión: «Hablo de mí porque soy el ejemplo que tengo más a mano». En todo caso, ese intenso carácter personal de su trabajo, ese profundo enraizamiento en su biografía, ha hecho que se hable del conjunto de su obra como su autobiografía.