Los arrecifes de coral son uno de
los ecosistemas más espectaculares
de la Tierra. Los corales están formados
por pólipos, invertebrados marinos
de pequeño tamaño que pertenecen
al grupo de los cnidarios. Viven
en colonias muy numerosas y fabrican
un exoesqueleto calcáreo común.
En cualquier mar pueden encontrarse
corales, pero cuando las condiciones
de luz, temperatura y oleaje son
favorables, las dimensiones de la
agrupación de varias colonias pueden
llegar a ser asombrosas y aflorar sobre
el nivel de la superficie del mar.
El ejemplo más impresionante de colonia coralina es el que recibe el nombre de Gran Barrera australiana. Está formada por muchos arrecifes individuales inconexos, separados por profundos canales de agua.
La Gran Barrera se encuentra frente a la costa nororiental de Australia. Cubre una superficie de cerca de 350 000 km2 y se extiende más de 2 300 km a lo largo de las costas de Queensland.
Las causas de su tamaño y longevidad (comenzó a crecer hace más de 25 millones de años) son la estabilidad geológica del asentamiento en la plataforma australiana y las favorables corrientes oceánicas. Los vientos provenientes del sureste hacen que la cálida temperatura de las aguas australianas varíe poco con la profundidad. Estos vientos soplan durante nueve meses al año sobre el borde exterior del arrecife, y esto mantiene también el suministro de agua de mar rica en material orgánico necesario para el crecimiento del coral.
La gran diversidad de la Gran Barrera coralina refleja la madurez del ecosistema. Es el sistema más extenso de arrecifes coralinos del mundo y una de las áreas más ricas en cuanto a diversidad de fauna. En este ecosistema viven 300 especies de corales; 1 500 especies de peces; 4 000 de moluscos; 400 de esponjas; centenares de anémonas, gusanos marinos, crustáceos y equinodermos (estrellas de mar, erizos de mar, crinoideos).
La Gran Barrera es también el área de crianza para las ballenas jorobadas, que vienen del Antártico a dar a luz a sus ballenatos en las aguas calientes de este sistema de arrecifes.
Las praderas de algas y fanerógamas marinas sirven de alimento a especies en peligro de extinción, como el mamífero marino dugong, conocido como la sirena marina.
El día 1 de julio de 2004, la Gran Barrera de Coral australiana se
convirtió en la mayor red del mundo de áreas marinas estrictamente
protegidas, al entrar en vigor un nuevo plan de conservación
promovido por el gobierno australiano.
El pez payaso (Amphiprion akindynos) es también conocido como pez anémona, ya que vive en una anémona, con la que tiene una relación de mutualismo, se protegen mutuamente.
Este pez es inmune al veneno urticante de los tentáculos de las anémonas. Está protegido por una sustancia presente en la cubierta externa de mucus, que disminuye el umbral de descarga del nematocisto. Es decir, evita que las células urticantes ataquen.
Se alimenta de algas, zooplacton, copépodos y larvas de tunicados. El pez payaso tiene una estructura social interesante. En una misma anémona viven varios individuos. Hay una hembra dominante en cada grupo, que es la más grande. Su pareja masculina es el segundo pez más grande del grupo. Entre dos y cuatro machos más pequeños forman parte del grupo social. Cuando la hembra dominante muere, el macho más grande asume su posición, y comienza a imitar el comportamiento de su predecesora. En unos pocos días, el macho cambia de sexo y se convierte en hembra, y el siguiente macho en tamaño asume el papel de compañero de la hembra dominante.
El pez trompeta (Aulostomus maculatus) acostumbra a nadar en posición vertical, a fin de camuflarse con las ramas del coral.
Para que un arrecife coralino pueda desarrollarse son necesarias varias condiciones: la temperatura debe superar los 20 °C; ha de haber una gran iluminación; la salinidad debe mantenerse constante y es necesario el movimiento del agua de mar.
La formación de un arrecife también exige la asociación simbiótica de los pólipos con unas algas unicelulares fotosintéticas llamadas zooxantelas. La presencia de zooxantelas explica la necesidad de abundante luz solar. La relación entre el pólipo y el alga todavía no se comprende con exactitud, pero se sabe que es una relación simbiótica. El pólipo aporta protección y nutrientes, mientras que el alga contribuye a la calcificación del exoesqueleto del coral y ayuda a eliminar los productos de desecho que este origina.
Todas las condiciones mencionadas solo se dan simultáneamente en latitudes tropicales y en las costas orientales de los continentes, como sucede en el lugar donde se ha formado la Gran Barrera de coral australiana.
La Gran Barrera, considerada Patrimonio de la Humanidad desde 1981, es uno de los sistemas más frágiles y complejos de la biodiversidad de la Tierra. El calentamiento global del Planeta, la acción de las estrellas de mar, la pesca indiscriminada y la contaminación, están poniendo en peligro el equilibrio ecológico de este ecosistema.
El problema más grave es el recalentamiento de las aguas. Cuando la temperatura del agua sube por encima de cierto grado, los corales expulsan las zooxantelas, se debilitan y mueren.