En 1970, la Comisión de Educación de la UNESCO en su reunión de París definió así la educación ambiental:
«La educación ambiental es el proceso que consiste en reconocer valores y aclarar conceptos con objeto de fomentar destrezas y actitudes necesarias para comprender y apreciar las interacciones entre el hombre, su cultura y su medio biofísico. La educación ambiental entraña también la participación activa a la hora de tomar decisiones y en la propia elaboración de un código de comportamiento con respecto a cuestiones relacionadas con la calidad del ambiente».
De un modo más sencillo, el profesor González Bernáldez definió la educación ambiental como el «fomento de actitudes positivas mediante la interpretación y comprensión del entorno».
Este concepto se refiere tanto a la educación de los niños como a la toma de decisiones por parte de la administración.