-Durante un siglo pervivió en oriente el Imperio Romano. Allí siguió desarrollándose el arte romano-cristiano, que fue origen del bizantino.
Los objetos decorativos y suntuarios de Oriente, entre los que destacan los marfiles, cuyo trabajo se denomina arte de la eboraria, fueron conocidos, por apropiación o intercambio, en Occidente. De ahí su doble importancia. Al siglo VI corresponden los dípticos, enviados a las embajadas con valor conmemorativo-simbólico. En ellos se suprime la perspectiva y aparece la frontalidad como modo de representación de la figura, donde el tamaño indica jerarquía. La progresiva pérdida de realismo se ha relacionado con un problema candente en los primeros siglos del cristianismo, la polémica sobre la adoración de las imágenes, que muchos consideraban idolatría. Este proceso de alejamiento de la realidad trataría de facilitar la superación de lo material, convertido en instrumento para el acercamiento a Dios.